martes, 14 de enero de 2014

Miguel recibió en diciembre 2011 préstamo US$15 millones del Banreservas

Orlando Ramos/Acento.com.do

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Era un secreto a voces, pero nadie había presentado las pruebas. En plena campaña electoral del 2012, cinco meses antes de las elecciones, el presidente del Partido Revolucionario Dominicano, Miguel Vargas Maldonado, recibió un préstamo de 15 millones de dólares del Banco de Reservas, sin cumplir con las normas prudenciales, y sin explicar para qué era el dichoso préstamo.

La denuncia la hicieron este lunes Milagros Ortiz Bosch, Hugo Tolentino Dipp, Guido Gómez Mazara y un grupo de dirigentes del PRD que se cansaron de guardar documentos sobre lo que consideran la alianza de Miguel Vargas Maldonado, presidente del PRD, con Leonel Fernández Reina, presidente del Partido de la Liberación, y con el gobierno de esa organización política. Entregaron las pruebas de la transacción comercial, y dijeron que resulta violatoria de todas las normas de la banca nacional.

El documento fue leído este lunes por Jesús Feris Iglesias en nombre del grupo de dirigentes perredeístas.

La solicitud de Miguel Vargas de US$20 millones y la rápida respuesta

Miguel Vargas Maldonado, en diciembre del 2011, a nombre de la empresa General de Galerías Comerciales Mundo Mall, solicitó al Banco de Reservas un préstamo de 20 millones de dólares. Miguel Vargas, uno de sus hijos y su secretaria son los únicos accionistas de la empresa solicitante. La petición del préstamo no presentó información del préstamo, como es costumbre, sobre el uso que se dará al dinero.

En apenas una semana, entre el 8 y el 13 de diciembre del 2011, el Consejo de Directores del Banco de Reservas le aprobó 15 millones de dólares en préstamo, pese a que la empresa solicitante fue evaluada y consigue una calificación D, la más baja, y no califica para el préstamo. Además, el equipo técnico y de riesgo del Banco de Reservas rechazó las garantías ofertadas, porque no tenían actualizadas las mensuras catastrales, las garantías no eran polivalentes, es decir que no servían para el propósito del préstamo y no representaban liquidez para el banco.

De acuerdo con la denuncia, el Banco de Reservas violó la norma prudencial que dispone que los préstamos en dólares se conceden solo a empresas que generan divisas o que tienen servicios comprobables y cuantificables y que identifiquen los países de destino de los bienes o servicios que mercadea. Nada se tomó en cuenta y se otorgó el préstamo en dólares a una empresa que no genera divisas, con una precaria calificación crediticia en D, lo que colocaba al banco estatal en una situación de ilegalidad.

Una empresa con calificación de riesgo D, sin ingresos y sin proyectos a la vista

De acuerdo con la denuncia, lo peor no era esto, sino que las evaluaciones de los técnicos del Banco de Reservas decían a los miembros del Consejo de Directores que la empresa de Vargas Maldonado presentaba pérdidas durante varios años y que su capacidad de pago era insuficiente, que no había reportado ingresos entre los años 2009 y 2010, y que las proyecciones de ingresos netos para el período 2012-2018 se sustentaban en la venta de apartamentos de los que no existían informaciones concretas de planos, permisos públicos, presupuestos y cronogramas de trabajo. Es decir, que no existían.

Ningún banco comercial otorga préstamos en dólares a empresas con clasificación de riesgo C, y mucho menos a una empresa como la de Vargas Maldonado, con clasificación D, por las implicaciones legales y de cartera que tiene. Banreservas tenía que hacer una reserva de 60 dólares por cada 100 dólares prestados a Barcos.

“Como el préstamo fue de US$15 millones, que en la práctica significan US$24 millones, incluyendo los US$9 millones de la reserva por tratarse de un préstamo de difícil retorno –dice la denuncia de los dirigentes del PRD—así lo califica la normativa de riesgo de préstamos de la Superintendencia de Bancos”.

La dicha de llamarse Miguel Vargas Maldonado y ser presidente del PRD

Dicen que el préstamo no debió concederse, por ser de alto riesgo, de difícil recuperación, pero el Banco de Reservas le aplicó la tasa del mercado, lo que es imposible que ocurriera, a menos que se admita que el banco estaba conducido por un político, Vicente Bengoa, que le prestaba a otro político, Miguel Vargas Maldonado, a costa de que “la entidad bancaria pierda mucho dinero”. La denuncia pide a la gente recordar que cuando esto ocurrió faltaban 5 meses para las elecciones presidenciales, y que Miguel Vargas le llevó la contraria al candidato presidencial del PRD, Hipólito Mejía.

La denuncia indica que “otra evidencia de que se trató de una operación política, que previamente fue aprobada en las altas instancias del poder político, es que la Superintendencia de Bancos, también dirigida por un político, aprobó la operación sin comentarios técnicos por escrito como demanda la Norma Prudencial. Además, en la actualidad la entidad gubernamental, que sigue dirigida por un político, todavía no reacciona exigiendo el cumplimiento de la normativa prudencial”

Expresan que la SIB debió exigir al banco, que dado el riesgo y las violaciones que se cometieron al conceder el préstamo, que Miguel Vargas devolviera inmediatamente el préstamo. “Pero eso no lo hará Banreservas, porque se trata de un préstamo político, de compensación por trabajos políticos que hizo a favor del PLD antes, durante y después de las elecciones”.

Un préstamo político, un banco dirigido por políticos y...

Se quejaron que el Banco de Reservas en el tercer trimestre del 2013 vendiera al Citibank cartera del Estado Dominicano por US$500 millones de dólares, porque necesitaba urgentemente mejorar su liquidez en dólares y porque el FMI y las firmas clasificadoras de riesgo le advirtieron de los préstamos malos concedidos, como los US$15 millones a Miguel Vargas Maldonado.

Dice que el crédito a Vargas es incobrable y ningún banco lo quiere, y que esa es la razón por la que Banreservas no incluyó el préstamo a Vargas en su negociación con el Citibank.

Denunciaron que otras violaciones en la concesión del préstamo a Vargas, y lo que evidencia que fue como un pago de favor por su trabajo antes, durante y luego de las elecciones, es que el préstamo es a 7 años, con un período de gracia de 24 meses para el pago del capital, y durante el cual solo pagará intereses trimestralmente, pero que el riesgo cambiario corre por cuenta del Banco de Reservas. La tasa de cambio que se fijó en 39 pesos por un dólar, y el préstamo principal y los intereses podrían pagarse en pesos, y pese a esa barbaridad el Consejo de Directores del Banco de Reservas no dijo absolutamente nada.

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